Una historia bien escrita que sacrifica profundidad jugable.

Las aventuras gráficas siguen siendo un género muy particular dentro del videojuego, centrado casi por completo en la narrativa, la ambientación y la experiencia del jugador.
The Last Case of John Morley es un ejemplo claro de esta filosofía, apostando por una historia cuidada y un desarrollo sencillo que pone todo el peso en el relato y la atmósfera.
Las aventuras gráficas son un género cuanto menos curioso. Se nos permite explorar una historia sin la necesidad de aprender ni explorar mecánicas complejas y el estrés provocado por algún que otro enfrentamiento o nivel complicado.
Todo el diseño visual y narrativo, al igual que el sonoro, está en el foco de la acción. Es el motor principal por el que se rige la obra en casi su totalidad.
A priori, un título sin mecánicas jugables (entiéndase como mecánica algo más activo que interactuar con un jarrón para pasar al siguiente diálogo) podría parecer sencillo, pero cuesta llevar a cabo algo lo suficientemente interesante como para sostener una obra.
Premisa y contexto.

The Last Case of John Morley es una aventura gráfica desarrollada por Indigo Studios y editada por JanduSoft, que nos pone en la piel de, como podréis adivinar, el detective Morley, John Morley.
El famoso detective acababa de sufrir un terrible accidente tras su último y gran caso, que le había llevado a las puertas de la muerte.
Después de un tiempo de recuperación más que necesario, se ve envuelto en otro caso, el de la muerte de una joven, cuyos presuntos asesinos parecen no serlo.
O al menos eso dice la madre de la fallecida, una anciana de la alta sociedad que desea arrojar luz a la muerte de su amada hija y ver a su verdadero causante entre rejas.
Investigaremos dicho caso a lo largo de varios escenarios, a modo de niveles o capítulos, que nos irán aportando información y desvelarán que no todo es lo que parece y que hay una extraña sombra que nos persigue.
Desarrollo de la investigación y mecánicas jugables.

El proceder de la investigación se basa en unas premisas muy sencillas. Deberemos explorar el escenario, leer documentos y atender a una extraña capacidad del detective Morley de poder acceder, a través de su intuición, a momentos del pasado a través de elementos del lugar.
Algunos puzzles, aunque sencillos en concepción, son interesantes y están bien implementados, aportando algo más de variedad al título, ya que su proceder no tiene complejidad alguna.
Los “eventos del pasado” se basan en la aparición en secuencia de elementos con un brillo verdoso cuya interacción nos da acceso a la siguiente escena.
Hay veces, en más de una ocasión en realidad, que no se logra identificar correctamente dónde ha aparecido el siguiente elemento interactivo, por lo que me ha pillado dando vueltas por la habitación más del tiempo necesario.
Algo curioso, ya que en un escenario oscuro, bastante oscuro, de hecho, un elemento luminiscente debería verse con mayor facilidad, por lo que no sé si es más mi ceguera o la implementación de dichos objetos brillantes.
Falta de evolución y ritmo narrativo.

El mayor problema que he encontrado en el título es este. Aparte de lo ya mencionado, no hay más. No hay evolución.
Es cierto que la historia es interesante y el guion está bien escrito, pero, al menos en mi caso, he echado en falta alguna mecánica extra o algo más de variedad entre los escenarios (más allá de su diseño visual).
Además de que su final, aunque cumple, me ha parecido algo precipitado. Pero, también es cierto, que tampoco veo cómo podrían haber estirado el chicle ni si les hubiera beneficiado, de hecho.
Apartado gráfico y ambientación.

Todo el apartado gráfico del juego está bien ejecutado, aunque se le pudiese achacar que, tal vez, algunas secciones de los escenarios son oscuras de más, incluso con linterna.
Luego, por ser puntilloso, el farol que llevamos en algunos momentos, no tiene movimiento en la mano, por lo que queda bastante extraño cuando nos vamos moviendo por la escena, así que algo de feedback en ese sentido le vendría bien.
En cuanto a la música, es un ejercicio de estilo que cumple con la estética planteada. Está bien ejecutada, aunque no hay excesivos temas. Pero, dada la extensión del título, tampoco había cabida para mucho más.

El problema viene con los efectos de sonido. Aunque tienen buena definición, a veces están mal ajustados los volúmenes o las áreas de ejecución en el escenario y se entrecortan o no suenan siempre cuando deben sonar.
Al igual que en el caso del movimiento del farol, es algo que se puede actualizar y no es un problema de base como pudiera ser una mala historia (que, en este caso, no me lo parece).
Conclusión: una aventura gráfica modesta, pero que cumple.

The Last Case of John Morley es una aventura gráfica sin grandes pretensiones que cumple en contarte la historia que han escrito durante las 4 horas aproximadas que dura.
Hay ciertas cosas que habría que ajustar y, quizás, en próximos proyectos, recomendaría aportar algo nuevo hacia la mitad del título para que los últimos compases no se hicieran repetitivos.
Al final, es un juego muy modesto que, en el caso de que te gusten mucho este tipo de juegos, recomendaría. Porque no hace las cosas mal, pero peca de centrar mucho el desarrollo narrativo y visual, cuando algo podría haber quedado para el diseño jugable y animaciones.