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¿Vale la pena jugar a Quake en 2026? Análisis del clásico FPS

Quake es uno de los grandes referentes de los FPS y un título que marcó una época gracias a su acción rápida, su arsenal y su diseño de niveles. Pero tres décadas después de su lanzamiento, ¿sigue siendo una experiencia recomendable para quienes no lo jugaron en su momento?

Revisitar los clásicos sin el filtro de la nostalgia

A lo largo de la historia de los videojuegos ha habido multitud de títulos que se han convertido en absolutos referentes, ya sea por ser los primeros de un género, por introducir alguna mecánica, sistema nunca antes visto o simplemente por ser tan excepcionales en lo que hacen que se ganan un lugar en la memoria colectiva como aquello a lo que desarrolladores incipientes han de aspirar.

Sin embargo, todo esto viene con sus desventajas; a veces, estos títulos son subidos a un pedestal y, por causas nostálgicas o simplemente de respeto, se vuelven en ocasiones inmunes a la crítica. Muchas veces nos habrá pasado que un juego de nuestra infancia es duramente criticado por gente en redes que lo juega por primera vez y nos cuesta horrores ceder terreno para dejar de llamar “obra maestra” a aquello que marcó nuestros inicios en la industria, pero creo que siempre está bien revisitar aquello que consideramos sin fallos con una nueva mentalidad para darle la crítica que merece.

A mí me ha pasado varias veces: algunos juegos que me encantaron de pequeño y me parecían totalmente perfectos fueron un dolor de muelas volver a rejugarlos otra vez, mientras que otros, pese a los años, se han mantenido como productos que quizás no son un 10/10, pero siguen manteniendo el tipo pese a los cambios de la industria (te estoy mirando a ti, mi amado Sonic Unleashed).

Pero a veces ocurre que, por circunstancias económicas, sociales o simplemente por ser demasiado jóvenes, nos toca plantearnos si vale la pena jugar por primera vez con las lentes de la industria actual. Por eso he decidido hacer esta minisección y preguntarme: ¿Vale la pena jugar a estos juegos hoy en día? Empecemos con uno que tenía pendiente desde hace bastante tiempo: Quake.

Quake: uno de los grandes referentes de los FPS

Quake es una de estas joyas de antaño que definió el género de los FPS como lo hizo su querido contemporáneo DOOM, que nos tira en un mundo lleno de enemigos para dar rienda suelta a una masacre, con una gran cantidad de armas, secretos que descubrir y niveles que explorar para derrotar a los ejércitos del infierno y a su líder, de una forma rápida, efectiva y sobre todo, divertida.

Una campaña sencilla, directa y sin descanso

Quake es simple en su planteamiento. Los demonios han invadido el mundo y tendremos que ir por diversas zonas hasta llegar al infierno y derrotar a su líder, Shub-Niggurath (sí, como la de Lovecraft), y así poder poner fin a la invasión constante.

El juego está dividido en cuatro episodios consistentes de 7 niveles cada uno, y en ellos nuestro objetivo será simple: derrotar enemigos para sobrevivir y llegar hasta la salida. Algunas veces podremos simplemente correr en línea recta, pero otras tendremos que encontrar tarjetas, llaves, palancas y otros mecanismos para abrirnos camino.

A veces, si te pierdes un poco, como yo, te pondrás a dar vueltas; además, el juego no tiene mapa, lo cual lo menciono porque DOOM sí lo tenía y asumí que tendrían tantas cosas en común que no se me ocurrió pensar que no tendría mapa.

Un arsenal variado para combatir al ejército del infierno

Una de las cosas que más llama la atención de Quake es su variado arsenal; comenzaremos todas las partidas con un hacha y una escopeta; desde ahí podremos ir encontrando diversas armas y mejoras de las mismas.

Tendremos 4 tipos de munición: perdigones, clavos, cohetes y células de energía que podremos usar con los 7 tipos de arma disponibles.

Por ejemplo, los cohetes los podremos gastar con un lanzagranadas que tira, pues eso, granadas que podemos hacer rebotar en suelos o paredes para alcanzar a enemigos en recovecos, o en un lanzacohetes para una opción de combate más directa.

Tener varias armas con diferentes funcionalidades que gasten el mismo tipo de munición te hace crear estrategias al vuelo y preguntarte si de verdad vale la pena que gastes la munición de tus armas buenas en enemigos que quizás puedes cargarte de un disparo de escopeta bien apuntado.

Enemigos, emboscadas y una dificultad que exige atención

En cuestión de los enemigos, Quake tiene variedad, y sobre todo, cantidad. Tendremos multitud de soldados que atacarán con básicamente las mismas armas que nosotros, caballeros medievales que quieren partirnos en dos con un mandoble o multitud de demonios con habilidades sobrenaturales que nos pueden poner contra las cuerdas, como los terribles shamblers, que lanzan rayos a distancia y aguantan cargadores enteros sin casi inmutarse.

Además de todo eso, el juego a veces puede hacernos bromitas, como abrir puertas secretas cerca de cosas que tenemos que coger para emboscarnos o que suene un sonido de teletransportador y de la nada aparezcan enemigos detrás o encima de ti.

El título te pide estar constantemente atento a tus alrededores porque siempre hay una estrategia para todo, aunque no la veas a simple vista.

Un apartado visual mejorado y una banda sonora inolvidable

Visualmente, el juego, pues, está bastante pulido para su época. Actualmente contamos con la versión enhanced lanzada en 2021, que lo único que hace es mejorar las texturas, los FPS y añadir soporte para pantallas más grandes, pero si ves comparaciones, te darás cuenta de que lo único que han hecho, como bien dice el título, es mejorarlo gráficamente, y no genera grandes diferencias con el título original en ese apartado.

Lo que más llama la atención de Quake es, como no podría ser de otra manera, la música; esa banda sonora metalera sigue siendo una maravilla escucharla. Ya sea mientras estás explorando los niveles o estás dando rienda suelta a un infierno de balas contra tus enemigos, nunca te vas a aburrir de ella.

¿Vale la pena jugar a Quake en 2026?

Y ahora, volviendo a la pregunta planteada al principio, ¿vale la pena jugar Quake en 2026?Absolutamente, es un título divertido, rápido y sencillo que te dejará enganchado por un buen par de horas.

Quizás su historia es simple o básicamente inexistente y su ciclo jugable se puede hacer algo repetitivo, pero hay algo en su diseño de niveles, banda sonora, armas, diseño sonoro o planteamiento general que hace que mantenga siempre mi atención.

Adicionalmente, al igual que DOOM, es un título que cuenta con actualizaciones y soporte constante por parte de los desarrolladores aun hoy día; de hecho, la última actualización de contenido, Dawn of the Machine, fue lanzada para conmemorar el 30.º aniversario del título este mismo agosto.

Así que si te gustan los juegos rápidos pero caóticos, las armas locas y liberar a la tierra de los ejércitos del infierno, deberías probar Quake. Sin más que decir, ármate hasta los dientes, toma el portal y dirígete al infierno para acabar con ellos antes de que acaben con nosotros

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