Análisis de Castlevania: Belmont’s Curse: el regreso de una gran saga
Cuando las etiquetas de género no hacen justicia a sus predecesores

Castlevania: Belmont’s Curse recupera la esencia de la mítica saga de Konami con una aventura ambientada en el París de 1499. A través de Rose Belmont, exploraremos escenarios repletos de secretos, combatiremos criaturas de la noche y descubriremos nuevas mecánicas que combinan acción, plataformas, magia y exploración. ¿Puede esta entrega recuperar la esencia de los Castlevania clásicos sin quedar atrapada en las convenciones modernas del género?
Castlevania: Belmont’s Curse y el problema de las etiquetas en los videojuegos
Hay muchos juegos que, debido a su innovación en cuestiones gráficas, mecánicas o de historia, se coronan no solo como obras dignas de ser recordadas a lo largo de los años, sino también como creadoras de nuevos géneros a través de los cuales la industria del videojuego se sigue expandiendo. The Legend of Zelda creó los juegos de “mazmorras tipo Zelda”, Rogue los roguelikes, Demon’s Souls los souslike, etc.
Esto es una gran alegría, pero a veces pasa que las convenciones del género ahogan con los años a las sagas que los representan. No sería la primera vez que oigo a alguien decir que un juego de la saga Dark Souls no es realmente un buen juego tipo Souls por algún argumento inventado venido de otros títulos del género al que inspiraron, y hoy, vengo a hablar de un título al que le ha pasado prácticamente lo mismo: Castlevania: Belmont’s Curse
Castlevania: Belmont’s Curse es un Castlevania, que suena superevidente, pero es que la gente lo está llamando un metroidvania. Para la gente del fondo que aún no se ha enterado, un metroidvania es un juego que mezcla mecánicas de Castlevania y Metroid. Un juego de Castlevania (o en su defecto, un Metroid) no puede ser metroidvania.
Ya lo siento por esta queja nada más empezar, pero es que he visto varios artículos y análisis mencionando a este título como a uno de los mejores metroidvanias jamás hechos, cuando es un Castlevania. Pero bueno, al turrón.
La historia de Rose Belmont y el regreso de Drácula
Castlevania: Belmont’s Curse nos pone a los mandos de Rose Belmont, hija de Trevor Belmont y Sypha Belnades. Para los que no estén puestos en la saga Castlevania o el expansivo árbol genealógico de los Belmont, Trevor es el protagonista del Castlevania III: Dracula’s Curse y Sypha son uno de los cuatro personajes que nos podían acompañar durante la aventura.
Tras derrotar a Drácula, Trevor y Sypha se enamoran y, en algún punto entre ese juego y ahora, tienen a una hija, Rose, y Sypha muere a causa de una maldición puesta por Drácula que lleva asolando a la familia Belmont durante siglos.
Con este contexto externo al juego, empezamos en Francia, año 1499; el obispo de Notre Dame escribe una carta a Trevor desde la desesperación. El mal y la oscuridad han comenzado a dominar las calles y no hay ninguna esperanza de recuperar la paz.
Aunque el clan Belmont ha sido criticado, exiliado y odiado a lo largo de la historia, contactan a Trevo, sabiendo que sí existe una sola persona en el mundo capaz de arreglarlo todo; es él. Así que se embarca acompañado de Rose a ver qué está realmente ocurriendo, y lo que ven no es nada nuevo para los Belmont.
Efectivamente, París está ardiendo y las criaturas de la noche campan a sus anchas; Rose decide que la mejor opción es dividirse. Mientras Trevor va en busca del obispo que los convocó a ese lugar, Rose se dará un paseo por las calles en busca de supervivientes y cualquier tipo de información sobre el origen de todo lo que está ocurriendo.
Como no podía ser de otra manera, acabamos descubriendo lo que más nos podíamos temer: los seguidores de Drácula se encuentran en París y tienen un nuevo plan para revivir al señor oscuro, así que será nuestro trabajo armarnos de todo nuestro valor y conocimiento generacional del clan Belmont para asesinar a Drácula una vez más, deseando que esta vez sea la última.
Combate, magia y progresión: las primeras habilidades de Rose
Con Rose comenzamos con dos herramientas fundamentales para la exploración y el desarrollo de la historia: Una espada corta, nuestra primera arma (ya hablaremos del arsenal más adelante) y un mazo del tarot. Este mazo fue un regalo de Sypha hacia Rose y contiene una serie de encantamientos que nos serán de lo más útil.
Empezaremos el juego con unas opciones limitadas; podemos saltar, golpear con nuestra arma y hacer una esquiva. Más adelante podremos usar nuestras cartas para usar magia; esta magia se consigue golpeando enemigos, así que está bien combinar nuestros ataques con hechizos para destruir a los enemigos.
Conforme matemos enemigos, también obtendremos experiencia que aumentará nuestro nivel, que subirá nuestro daño base, lo cual está bien.
Un gran arsenal y unas grandes herramientas
¿Qué podemos esperar encontrar mientras exploramos Francia? Pues muchísimas cosas. En primer lugar, tenemos las armas; las hay de 7 categorías: Espadas largas, espadas y escudos, lanzas, cestus, espadas duales, espadones y, como no podía ser de otra manera, látigos.
Cada tipo de arma tiene sus características únicas; por ejemplo, los espadones son muy lentos, pero hacen mucho daño, y los cestus hacen poco daño, pero cada golpe que hagas sin recibir daño aumenta el daño del siguiente. Adicionalmente, cada arma dentro de su categoría tiene habilidades especiales.
También encontraremos reliquias. Las reliquias son pasivas que podremos equipar en cualquier momento desde el menú; el máximo que podemos llevar en simultáneo son 3 y nos darán cosas como mayor defensa cuanto menos mana tengamos, mayor daño al golpear por la espalda, mejores curaciones…
A veces hay que modificar las reliquias que llevemos para una zona o pelea de jefe concreta, pero en su mayoría, todas tienen su utilidad si sabes cómo usarlas.
El último coleccionable de interés son los fragmentos de corazones sabios y de corazones valientes; son básicamente mejoras de vida y mana. Al recoger cuatro fragmentos, formamos un corazón completo y aumentaremos nuestra vida o mana.
El mazo del tarot y las habilidades mágicas
La última gran mecánica que me gusta mencionar es el mazo de cartas del tarot. Este mazo mágico contiene cartas que representan los diferentes personajes que encontraremos a lo largo de nuestra aventura; conforme avancemos, obtendremos pistas que nos ayudarán a encontrar dónde se ocultan o a derrotarlos en combate.
Por ejemplo, el primer jefe es el caído, y una pista nos deja caer que su ataque más poderoso puede ser contrarrestado si simplemente le golpeamos.
Cuando hayamos derrotado a uno de los enemigos que representan estos arcanos, podremos absorber su poder en la carta y conseguir un nuevo poder mágico. Este poder podemos mejorarlo realizando obras de misericordia, que son pequeñas misiones que nos pedirán usar esta nueva magia de diferentes maneras o explorar un poquito más para descubrir secretos, con esto podremos mejorar los hechizos con bendiciones que los harán mucho más poderosos y útiles.
El apartado visual y la banda sonora de Belmont’s Curse
Visualmente, el juego se ve espectacular; el título se encuentra dividido en varias áreas, desde las calles de París pasando por sus famosas catacumbas, la imponente catedral de Notre Dame o, como no podría ser de otra manera, el archiconocido castillo de Drácula, y cada una con su propia identidad visual, música, enemigos incluso, en algunos casos, que nos hará sentir que estamos en una gran aventura a lo largo de todo el país para derrotar al mano.
Todo esto se combina con una banda sonora increíblemente cañera, que lleva siendo un estándar en la saga Castlevania desde sus inicios, con piezas completamente originales y remixes de absolutos clásicos como Bloody Tears.
Exploración, plataformas, puzles y opciones de accesibilidad
El título combina combate, exploración, plataformeo y puzles en un ritmo jugable increíble en el que tendremos que usar toda nuestra capacidad cerebral, ya sea para derrotar a un jefe en un combate, encontrar cómo acceder a un coleccionable que podemos ver o resolver un puzle para poder seguir avanzando en la historia.
El juego cuenta con opciones de accesibilidad que facilitan la dificultad, sobre todo en la cuestión de las plataformas y el combate, aumentando el daño que hace Rose o reduciendo el que recibe de enemigos y trampas, aumentando el número de viales curativos (que serán 3 durante toda la aventura) o facilitando la reaparición en combates contra jefes.
¿Está Castlevania: Belmont’s Curse a la altura de la crítica?
En general, Castlevania Belmont’s Curse es todo lo que hacía grande a un Castlevania clásico, con todo lo que ha evolucionado el género con los años. Es rápido, es divertido, es complejo mecánicamente, pero nada obtuso; tiene una gran banda sonora, un aspecto visual de infarto, un montón de secretos que descubrir y todo eso envuelto en una gran historia que nos llevará a vivir la nueva generación de la familia Belmont y su nueva misión por acabar con el señor de la oscuridad, quizás esta vez, para siempre.