La esperada secuela de Obsidian regresa con más sátira, exploración espacial y decisiones que ponen a prueba nuestra moral.
The Outer Worlds 2 no solo mejora la fórmula del original, sino que la lleva a un nuevo nivel de ambición narrativa y jugable.
Comparar secuelas: el eterno debate del jugador.
Si hay una cosa que me parece muy curiosa dentro de la industria de los videojuegos son las comparaciones que se hacen entre un título y sus secuelas o continuaciones.

Básicamente, sea cual sea la opinión, acaba entrando en tres categorías: o es mejor que el original, o es peor, o es lo mismo.
Y tengo que decir que a veces me he sentido así. Por ejemplo, Horizon Forbidden West o God of War Ragnarök me parecen muchísimo mejores que sus predecesores (no diciendo que estos sean malos).
Mientras que, por ejemplo, Remnant: From the Ashes 2 me pareció el mismo juego con un par de cosas nuevas.
Lo de decir que una secuela es peor que el original prefiero no tocarlo, no quiero crispar emociones. Realmente no vengo a hablar de eso, sino de un titulazo que hace secuela a otro titulazo: The Outer Worlds 2.
Un universo dominado por corporaciones.
The Outer Worlds 2 es, como puede ser obvio, la secuela de The Outer Worlds, el título de acción RPG futurista que nos pone a los mandos del comandante de una tripulación espacial en un futuro distópico controlado por grandes empresas.

Lo que vendría a llamarse una corporatocracia: un sistema político donde el trabajo, los bienes, los servicios y, en definitiva, todo el control de la sociedad están sometidos a las directrices de una empresa.
En el caso de The Outer Worlds, esa empresa se hacía llamar Ganga Espacial. Pero en The Outer Worlds 2, aparece algo aún peor.
Tita Ganga, una versión más ambiciosa de Tita Cleo empresa que ya conocimos en la precuela por su venta de productos farmacéuticos.
Parece que ha formado una supuesta alianza con Ganga Espacial para controlar aún más el mercado y los sistemas planetarios… aunque también se huelen tensiones.
La historia: el CAT y las fisuras espaciales.
La historia de The Outer Worlds 2 nos pone al mando de un capitán del CAT (Consejo de Administración Terráqueo), una especie de policía espacial llamada para controlar una serie de fisuras que han empezado a aparecer en el cosmos.

Nuestra primera misión es dirigirnos a la estación Punta Horizonte para proteger la producción de conductores supralumínicos (elemento indispensable para los viajes espaciales) ante la aparición de nuevas fisuras.
Así que reunimos a nuestra tripulación: el nuevo recluta y sediento de aventuras Niles Abara, y nuestro robot compañero VAL, para encontrarnos con nuestro contacto, Augustine De Vries, en Punta Horizonte.
Creación del personaje: trasfondo, talentos y ventajas.
Antes de embarcarnos en nada, llega el primer paso de cualquier RPG: crear a nuestro personaje.

Dejando de lado la parte visual (que está bastante completa), toca elegir nuestro trasfondo, talentos y ventajas.
Nuestro trasfondo representa quién éramos antes de formar parte del CAT. Esto define nuestra personalidad y guiará algunas respuestas y decisiones en determinados momentos de la historia.
En segundo lugar, los talentos indican nuestra habilidad para realizar ciertas acciones: daño cuerpo a cuerpo, hackeo de sistemas electrónicos o capacidad para persuadir rivales.
Finalmente, las ventajas son bonificaciones pasivas que complementan los talentos. Algunas requieren ciertos niveles de habilidad, y otras no.
Existen en varios tipos y niveles, lo que nos da una gran libertad para personalizar nuestro estilo de juego conforme avancemos.
Libertad y creatividad: el corazón del juego.
La parte más importante de The Outer Worlds 2 que también heredaba de su precuela y de sagas como Fallout es la creatividad con la que podemos afrontar los problemas.

Quizá una misión nos pide conseguir un informe dentro de una base enemiga, pero nadie nos dice cómo hacerlo: podemos entrar por la puerta principal desatando el caos, hablar con los lugareños para descubrir una ruta secreta o hackear el sistema para infiltrarnos sin ser vistos.
Lo mismo ocurre con los diálogos. Cada conversación ofrece múltiples opciones: pedir información, usar nuestro trasfondo, o tomar decisiones cruciales. Nuestras elecciones, talentos y ventajas definen cómo se desarrolla el mundo a nuestro alrededor.
En Outer Worlds 2 existen tres grandes facciones:
● Tita Ganga, la megacorporación de la que ya hablamos.
● El Protectorado, una fuerza severa y militarista.
● La Orden, una extraña secta religiosa espacial.
Además, encontramos el mercado negro controlado por Sub Rosa y varios personajes con agendas independientes.
Cada decisión afecta nuestra reputación con estas facciones: cambiará cómo nos tratan, qué misiones desbloqueamos e incluso si ciertos NPC se vuelven hostiles.
Apartado visual y sonoro: una joya espacial
En lo visual y sonoro, The Outer Worlds 2 es una maravilla. Hablamos de la gente detrás de Fallout.

Visualmente mejora todo lo que planteaba el original: paisajes familiares pero extraños, repletos de flora y fauna desconocidas para nosotros, pero cotidianas para los ciudadanos de Arcadia.
El título cuenta con multitud de NPC, cada uno con su diseño, personalidad y voz doblada.
Las armas, desde las más comunes hasta las más estrambóticas, cuentan con diseños únicos, animaciones fluidas y efectos de sonido que transmiten perfectamente su potencia.
Las armaduras reflejan en sus detalles el estilo y la identidad de la facción que las porta, todo acompañado de estadísticas, valores y numeritos que hacen de este juego un RPG en toda regla.
Conclusión: una secuela que supera a su predecesor.
En general, The Outer Worlds 2 es una obra de arte que combina un gameplay de shooter sólido con una narrativa sublime.

Une momentos de tensión con humor y absurdismo a partes iguales, ofreciendo multitud de misiones secundarias para conocer más sobre nuestra tripulación y el universo de Arcadia.
Todo se une en una gran pregunta:
¿Seguiremos los planes de Tita Ganga para controlar el sistema bajo el poder del capitalismo?
¿O lideraremos una revuelta del proletariado para destruir el sistema corrupto que los alimenta?
Esa es tu decisión… si eliges embarcarte en esta trepidante aventura.