
Últimamente los desarrolladores indies parecen obsesionados con las mecánicas de azar. Este análisis profundiza en Slots and Daggers, una propuesta que combina tragaperras, estrategia y estética retro.
La atracción de los juegos indies con mecánicas de azar.
Yo no sé qué está pasando últimamente con los desarrolladores de videojuegos indies y crear productos que promuevan la ludopatía, ya sea mediante jugar a las cartas, a los dados o a las tragaperras, pero siempre se las arreglan para crear productos que me llaman la atención de gran manera.
Balastro, Rogue Jack 21, Clover Pit, cada uno que sale me llama, como bien dice el famoso meme, como la máscara del Duende Verde para que los juegue, aunque sepa que voy a perder demasiadas horas entre apuestas y números.
Primer contacto con Slots and Daggers.
El último juego de estos que ha llegado a mis manos ha sido Slots and Daggers. Estaba tan preocupado de que mi jefe me mirase raro que le pregunté:
¿Cuántos juegos sobre apuestas te puedo pedir antes de que me apuntes en una lista del gobierno?
Y su respuesta fue simple: Uno menos de lo que aguante tu salud mental.
Y como creo que aún sigo sano, vamos a tirar de la tragaperras de Slots and Daggers.
Mecánicas básicas del juego.

Slots and Daggers nos pone al cargo de una máquina tragaperras en la que controlaremos a un héroe que tiene que abrirse paso por múltiples idiomas para derrotar a los viles secuaces de Lord Luthor y terminar de una vez por todas con el juego innecesario en estas tierras.
Para esto tendremos que comprar, mejorar y usar multitud de símbolos con multitud de efectos en nuestra máquina para abrirnos paso.
Al principio de nuestra aventura solo tendremos tres símbolos disponibles para echar dentro de la tragaperras: el escudo, la espada oxidada y la moneda.
Conforme avancemos en el juego desbloqueamos nuevos símbolos para la máquina, pero solo podremos elegir tres para comenzar nuestros periplos, así que bueno, con esto, vamos a arrancar la aventura.
Combates y progresión.
El juego consiste en una serie de combates tras los cuales tendremos una pausa para comprar.

Al comienzo del juego tendremos tres ruletas en la máquina (ya más tarde puedes tener hasta cinco) y nuestra única opción será darle al botón de parar para detener los rodillos.
Con nuestros símbolos iniciales tenemos tres opciones: las espadas hacen daño, los escudos nos dan escudo (suena evidente) y las monedas nos darán uno de dinero.
Si conseguimos que los tres símbolos de la máquina sean iguales, se activará nuestra bonificación de crítico.
Por ejemplo, la tercera espada sucesiva hará el triple de daño o el escudo te dará el doble de protección, cosas así.
Una vez paremos los tres rodillos, nuestros símbolos actuarán de izquierda a derecha, y luego es el turno del enemigo. Aquello que vaya a hacer está marcado en un cuadrante entre su retrato y las ruletas.
Tipos de daño y estrategia.

Existen dos tipos de daños en este juego: el daño físico, que primero nos hará daño en los escudos y luego en la salud, y el daño mágico, que ignora completamente los escudos y en su lugar nos restará vida directamente.
Es importante saber qué tipo de daño recibiremos y cuánto será para pensar si queremos hacer un turno más ofensivo o defensivo.
Tras terminar un combate obtendremos dinero que podremos gastar en las tiendas. Además de esto, si ganamos en el primer turno nos darán diez de oro extra, cinco si es en el segundo y tres si es en el tercero, así que se nos recompensará por ganar rápido.
Tiendas, símbolos y reliquias.
En las tiendas podemos comprar nuevos símbolos para la máquina, mejorar los que ya tenemos o obtener reliquias.

Está bien obtener nuevos símbolos, pero hay que tener en cuenta que cuanto mayor número de símbolos tengas, menos probabilidades habrá de que te toque aquello que quieras o de conseguir un crítico.
Por eso también tenemos la opción de eliminar símbolos de la máquina.
En cuestión de las reliquias tenemos algunas que nos darán bonificaciones pasivas como robo de vida, amplificación de daño físico o mágico o dinero al golpear, otros, en cambio, son activas.
Si tenemos alguna reliquia activa, tendremos un espacio para activarlas entre el final de nuestro turno y el comienzo del turno del rival en el caso del primer turno, y antes de nuestro turno en los siguientes.
Las reliquias activas cuestan dinero y tendrán un número limitado de usos por turno, combate o partida, así que hay que tener cuidado en no excedernos al gastar dinero y usarlas sin necesidad.
Puntuación y mejoras permanentes.
Tras morir en una partida obtendremos una puntuación en función de nuestro desempeño y una cantidad de fichas de póquer en relación con dicha puntuación.

Estas fichas de póquer podremos usarlas en el mercado negro para obtener chips que enchufaremos a la máquina para obtener una serie de beneficios pasivos permanentes para nuestras partidas.
Algunas de estas bonificaciones pueden ser obtener más dinero tras un combate, tener tiendas más baratas o hacer/recibir más/menos daño de ciertos tipos de ataque.
Apartado visual y sonoro.
En el apartado visual y sonoro este juego me encanta. La parte de la recreativa está todo pixelado, pero alrededor se ve como si estuviéramos realmente jugando a las tragaperras en un bar.

Nuestro vaso con nuestro licor de confianza a un lado, fichas de póquer por la mesa, cartas, dados y un sinfín de cosas que esperaríamos de una escena así.
Cada gran jugada o golpe agitará la mesa y todo lo que haya sobre ella (además, si los tres dados caen en el mismo número obtendremos un puñado de monedas) y los sonidos son una absoluta delicia.
Tendremos sonidos únicos cuando los rodillos giran, se paran, por la activación de cada una de las fichas, cada vez que hagamos o recibamos un ataque, compremos una mejora, consigamos un crítico y demás detallitos que vuelven a la experiencia inmersiva y redonda.
Conclusión: ¿vale la pena jugarlo?.
En general, Slots and Daggers es una experiencia corta, pero interesante.

Yo conseguí desbloquear todos los símbolos, comprar todas las mejoras y derrotar al jefe final del juego en seis horitas.
Pero luego hay un modo arena que te da todo desbloqueado y bastante dinero para que crees tu propia estrategia y ver hasta dónde llegas en busca de la mejor puntuación, así que hay cierta rejugabilidad luego de tenerlo todo.
Mi única queja es que el orden de los enemigos y las zonas por las que viajamos es siempre el mismo.
Y aunque tras completar una zona podemos empezar la próxima partida en una zona adelantada, es mejor empezar desde el principio para hacer acopio de dinero y mejoras, lo cual hace que se haga un poco repetitivo matar a los mismos enemigos en el mismo orden en cada partida.
Sin embargo, Slots and Daggers es un juego que deberías probar si te gusta Balastro, Clover Pit o cualquier juego de la misma tirada.