
Lunar Abyss combina acción frenética, exploración, plataformas y una historia de ciencia ficción oscura para ofrecer una experiencia única.
El nuevo título de Kwalee Labs destaca por su cuidada construcción de mundo, su apartado artístico y un gameplay que evoluciona constantemente para mantener el interés del jugador.
Una historia distópica que esconde mucho más de lo que parece

Entre misión y misión descansaremos en nuestra celda, donde hablaremos con Aylin, nuestra vigilante.
Hay momentos en los que nos encontramos ante ciertas experiencias que, en cierto modo, son sencillas, pero que esconden mucho más de lo que parecen. Por supuesto, siempre he intentado que, aún cuando un juego me llama realmente la atención desde su anuncio, rebajar las expectativas.
Este ha sido el caso con Luna Abyss, un juego de acción y aventuras bulle thelll , desarrollado por Kwalee Labs.
Este título nos presenta una sociedad distópica completamente destruída que, tras la repentina aparición de una Luna roja encima de nuestro planeta, se traslada a crear allí una nueva civilización.

Durante la presentación no entenderemos nada, pero los entresijos de la Luna y sus habitantes se nos irán desvelando poco a poco.
En este mundo hay ciertos humanos que, por cuestiones que escapan a nuestro conocimiento, nacen con los ojos rojos – el mismo color de la luna -.
Por esta condición, son tratados con desprecio y desterrados a la Luna, ya marchita y abandonada.
Aquí, encerrados en cárceles, se convertirán en exploradores al servicio del Padre supremo y se enfrentarán a los errantes, unas criaturas distorsionadas que intentarán matarnos a todo precio.
Fawkes, Aylin y los misterios de la Luna

Aunque el ambiente suele ser monocromático, las luces y colores nos señalan el camino a seguir.
Lo curioso de todo esto es que no estaremos solos, ya que en este satélite siguen viviendo individuos dentro de estos guardianes.
La principal ayuda de nuestra protagonista – Fawks- es Aylin, una especie de serpiente con cabeza humana que organiza y apoya a los exploradores desde sus respectivas celdas.
Estos exploradores, realmente no viajan por la Luna, sino que se conectan de forma remota con los guardianes -unos cuerpos especiales diseñados para este cometido-.
La historia, al menos en momentos iniciales del juego, es un tanto crítica y necesita de cierta aclimatación por parte del jugador.
Poco a poco iremos descubriendo nuevos personajes que, unidos a documentos a modo de cartas -que hay muchísimas-, nos irán desentrañando la historia y su mundo, terminando por descubrir un universo cuidado y rico que, al menos a mi parecer, tiene muchísimo recorrido.
Gameplay: un bullet hell exigente y satisfactorio

Además de para romper escudos enemigos, ciertas armas nos abrirán puertas y caminos, sirviendo tanto para los combates como la exploración.
Por otro lado, a nivel jugable, Lunar Abyss, como ya hemos señalado con anterioridad, es un bullet hell, por lo que podemos esperar montones de balas en forma de pelotas viajando por todo el mapa.
Antes de hablar de nuestras mecánicas, me gustaría señalar que no he llegado a percibir del todo la diferencia entre los diferentes tipos de disparos de nuestros enemigos -morado, rojo y azul-.
Doy por hecho de que hay diferencias en cuanto a velocidad y la posibilidad de esquivar de alguna manera específica ciertos disparos, pero no me ha resultado evidente.
Armas, escudos y progresión constante

Por el escenario hay múltiples escondrijos secretos donde mejoraremos tanto nuestra salud como nuestras armas.
En cuanto a las capacidades de Fawkes, contamos con un set de cuatro armas, cada una con una utilidad específica. No voy a decir qué armas son por tema de spoilers, pero si me gustaría señalar que los enemigos cuentan con escudos de dos colores -azul y morado-.
Con nuestro arma inicial -tipo rifle- quitamos vida a los enemigos con normalidad, mientras que con otras dos armas, de color azul y morado, rompen los escudos del mismo color, permitiéndonos derrotar a esos enemigos.

Durante nuestra aventura encontraremos a los Ojos de la madre, que darán comienzo a un gran combate con oleadas de enemigos.
Por supuesto, estas armas “especiales” también hacen daño, y mucho, pero debemos tener cuidados, porque, aunque en Lunar Abyss no haya munición, las armas se sobrecalientan y tienen un tiempo de refresco como si se tratara de una habilidad.
Los disparos son muy satisfactorios y el equipo, al igual que las habilidades de movimiento y defensa las vamos consiguiendo de forma progresiva, a lo largo de toda la historia.
Esto provoca que, cuando el juego empieza a flaquear en lo jugable, nos aporta una dimensión extra que vuelve a revitalizar la experiencia.
Enemigos y variedad de desafíos

En Lunar Abyss el plataformeo es un componente esencial en la construcción de su mundo roto y fragmentado.
De la misma forma, los enemigos van apareciendo de manera gradual.
Pero, en este caso, aunque los diseños y tácticas son lo suficientemente interesantes, si he echado de menos cierta variedad en los enemigos. Muchos resultan en variantes de otros con diferentes patrones de disparo, pero que no terminan de aportar -quizás- la suficiente variedad en este aspecto.
Que no es que no funcione, pero creo que un par más de enemigos habría enriquecido mucho el juego.
Plataformas y movilidad: una pieza clave de la experiencia

El uso de las luces y colores en momentos selectos aportan a Lunar Abyss de una estética única.
Cuando no estamos disparando, estamos saltando. El plataformero es una parte esencial de Luna Abyss.
Con saltos, agarres, dashes, y salto a través de múltiples obstáculos que, en un principio son escasos, pero cada vez, con las nuevas mecánicas de plataformeo. Al igual que con el combate, cuando parece que empieza a sentirse repetitivo añade algo nuevo que revitaliza el gameplay, percibiendo su desarrollo como algo dinámico hasta los últimos compases del juego.
Apartado visual: identidad propia y una dirección artística sobresaliente

Los momentos de revelación y conversaciones con personajes son simplemente magistrales.
En cuanto al apartado visual, podemos destacar que si bien no cuenta con un apartado técnico extremadamente reseñable, utiliza muy bien sus cartas.
El apartado artístico, junto con el diseño de iluminación y un uso concienzudo de una paleta de colores que se acerca al monocromatismo deja algunas estampas que no dejarán indiferentes a nadie.
El diseño de los personajes, así como el de las criaturas extrañas que pueblan este mundo hace que se sienta como algo único en el medio.
Sonido y banda sonora: una ambientación de primer nivel
En el juego contaremos con un Diario que nos dará acceso a un registro de personajes, enemigos y objetos para descubrir más de su mundo.
En cuanto a lo sonoro el trabajo realizado es sobresaliente.
El uso del sonido para ambientar, la distorsión de las balas pasando cerca de nuestros oídos, los pasos y, por supuesto, el doblaje, son de primer nivel.
Esto, unido a una banda sonora maravillosa compuesta por David Housden con algunos temas – unidos a momentos concretos de la trama – que te dejarán la sangre helada.
Conclusión: una de las propuestas más interesantes del año
Lunar Abyss es un juego que, considero, no dejará indiferente a nadie.
Un título que es una carta de amor al género que, pese a basar gran parte de su experiencia en su gameplay, no ha descuidado ni por un solo momento sus demás apartado, dejando el que es para mí, uno de los títulos más reseñables de este año.
Aunque es cierto que no es un juego extremadamente difícil ni largo (entre 10 o 15 horas aproximadamente), solo deja buenas sensaciones en todos sus apartados y deja con muchas ganas de más.
Todo esto no augura otra cosa sino el comienzo de una carrera interesante por parte del estudio británico.