
Un género que ha ido desapareciendo a medida que la industria del videojuego ha avanzado es el Collectathlon.
Estos títulos, más populares en la época de los 90, eran plataformas o juegos de aventuras donde la progresión no estaba marcada únicamente por la cantidad de niveles superados, sino por la serie de objetos que había que recoger en cada uno de ellos.
El mayor ejemplo de un Collectathlon clásico podría ser Super Mario 64, que nos pedía recoger la ingente cantidad de 120 estrellas en todos sus mapas (aunque para pasarte el juego solo necesitaras 70).
Otro título que siempre aparece en estas conversaciones es Banjo y Kazooie, que además contaba con gran diversidad de coleccionables: los Jiggies, las notas musicales, las fichas de Mumbo Jumbo y los panales.
Ilustración de Taylor HallEn tiempos más recientes, muchos juegos han tomado el modelo clásico del Collectathlon, y sigue siendo algo muy atractivo. Recuerdo el furor que causó A Hat in Time o Yooka-Laylee (producto de los creadores de Banjo), pero incluso títulos de grandes sagas como Mario Odyssey siguen luchando por la pervivencia de este género.
El título del que vengo a hablar hoy, Ruffy and the Riverside, toma un poquito de aquí y de allá, añade su toque personal y nos presenta una aventura collectathlon como nunca antes habías visto.
Historia y Mundo de Ruffy and the Riverside.

Ruffy and the Riverside es un título de plataformas collectathlon que nos pone en la piel de Ruffy en el mundo de Riverside.
Nos encontramos en un mundo bastante extraño, creado por el poder de unos objetos ancestrales y poderosos conocidos como las canicas. Estas canicas formaron el mundo y aún hoy son capaces de moldearlo de maneras muy extrañas.
Bajo su influencia, el agua se vuelve lava y la madera piedra: son las fuerzas del orden y el caos del mundo, y su poder sigue siendo codiciado por las fuerzas del mal.

Entre estas fuerzas del mal encontramos a Groll, el villano de este título, quien ha sido liberado de su letargo eterno por nuestro protagonista y su compañero topo, el señor Eddler.
Su objetivo es recuperar y resguardar las canicas que están surgiendo de nuevo por todo el mundo para que no se desate el apocalipsis.
Nuestra misión será movernos a través de todo el mundo, recuperar las canicas y volver a sellar a Groll para que Riverside encuentre la paz y el equilibrio.
Gameplay y Mecánicas.

En cuanto al gameplay, nos encontramos con un plataformas muy clásico. Nuestro protagonista, Ruffy, que es… una cosa peluda muy mona, puede moverse, saltar, dar puñetazos (y girar como cierto topo giratorio llamado Carlos) y planear gracias a la ayuda de su compañero, una abejita también muy cute.
Se nos dará bastante libertad para explorar el mundo más allá de la misión principal. Esto es importante porque el mapa está lleno de puzzles, desafíos y coleccionables que no están señalados por ningún lado, por lo que dependerá de nuestras habilidades de observación y astucia conseguirlos.

Sin embargo, Ruffy no está completamente desvalido, ya que posee un poder muy especial llamado Canje. Esta habilidad se divide en dos partes:
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Escaneo: Podemos “tomar prestado” el color o material de un objeto del mundo, como la madera de un árbol.
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Aplicación: Luego, aplicamos ese color o material a otro objeto del mundo.
Este poder es nuestra herramienta principal para resolver puzzles y avanzar en el mapa. Por ejemplo, si encontramos una entrada a una cueva bloqueada por cajas de metal, podríamos escanear un árbol cercano, cambiar las cajas de metal por cajas de madera y destruirlas. Además, sirve para recolectar los múltiples coleccionables del juego, como los Etoi o las gemas.
Estilo Visual y Nostalgia.

Lo que más llama la atención de Ruffy and the Riverside es su estilo visual. No solo es único, sino que es una mezcla de varias influencias. En una cueva secreta podemos encontrar guiños a Paper Mario, Banjo, Crash Bandicoot y Tombi.
Cada rincón del juego refleja estas influencias, ya sea en los escenarios, personajes, diálogos, narrativa o coleccionables.
Aunque no seas un niño de los 90 y no hayas jugado a todos estos títulos, Ruffy and the Riverside transmite una fuerte sensación de nostalgia combinada con diversión y personalidad propia.
Conclusión.

No puedo decir nada malo de Ruffy and the Riverside tras las horas jugadas. Bueno, sí podría quejarme, pero esto aplica a todos los juegos del género:
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¿Demasiadas cosas para coleccionar? Bienvenido al Collectathlon.
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¿Puzzles a veces demasiado obtusos? Juégate algo de los 90 y me cuentas.
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¿Historia simple? En este tipo de juegos, el gameplay es lo más importante, y aquí funciona perfectamente.
En conclusión, denle un tiento a Ruffy y sus amigos: explora Riverside, resuelve puzzles, interactúa con el pintoresco elenco de personajes, aprende todas las capacidades de tus poderes de Canje y recupera las canicas para salvar al mundo de los malvados planes de Groll.