Another Crab Treasure reinterpreta el género souls desde una perspectiva fresca, cómica y sorprendentemente profunda.

Con un cangrejo como protagonista, una historia motivada por impuestos impagados y un sistema de combate tan desafiante como ingenioso, este título se convierte en una experiencia única sin traicionar la esencia que caracteriza al género.
Una nueva forma de entender el género souls

El género de los souls siempre nos plantea una narrativa muy poderosa: Somos un héroe alzado en un mundo en ruinas que se alza contra la adversidad, muriendo y reinventando una y otra vez para hacer que hasta los dioses se arrodillen ante nuestro tesón (o pura cabezonería) tras cientos de reintentos.
Another Crab Treasure nos presenta una narrativa nueva manera de ver este género donde en lugar de tomar el papel de un héroe, dios o criatura de leyenda seremos un cangrejo y en lugar de emprender una increíble aventura para salvar al mundo de un mal ancestral, simplemente queremos recoger dinero porque nos han embargado la casa, y aun así, esta aventura es tan desafiante e intensa como cualquier otra del género.
Kril, un héroe inesperado

El título nos pone al control de Kril, un pequeño cangrejo que vive de forma apacible en su concha en la orilla del mar, todo es paz, tranquilidad y sosiego hasta que aprende una figura sombría, un pequeño juguete con forma de tiburón titulada el Usurero.
Este curioso personaje informará a Kril de que viene en nombre de la Duquesa de Marea Floja y que ha aparecido ante nuestro pequeño héroe, ya que este debe atrasos del pago de sus impuestos.
Debido a que Kril es incapaz de pagar estos impuestos (ni entiende lo que son los impuestos) el Usurero decide embargar su casa hasta que pague todo lo que debe, y le aconseja ir al arrecife a ganarse el dinero, o mejor dicho, basura, para pagar sus impuestos.
Un arrecife lleno de peligros
Así que con toda esta información nos metemos de lleno en el agua para explorar el arrecife en busca de una nueva fortuna para recuperar nuestro hogar.

Lo primero que llamará la atención de Kril será que algunos de los residentes del arrecife se encuentran fuera de su mente, parecen mucho más agresivos y animalistas, como sí sentido común se hubiera ido por el desagüe y nos atacarán nada más vernos.
Al principio deberemos huir debido a nuestra indefensión, pero cuando consigamos nuestra primera arma, un tenedor, es nuestro turno para comenzar el contraataque.
Combate y progresión: simple, pero profundo
En cuanto al armamento estamos restringidos a nuestro tenedor, pero ya veremos que conforme lo mejoremos será un arma competente desde el principio del juego hasta el final.

Podremos hacer un ataque ligero, un ataque pesado y una esquiva (típica voltereta a la que acostumbramos en el género souls) para derrotar a cualquier cangrejo, gamba u otro crustáceo que decida interponerse en nuestro camino.
Adicionalmente, los enemigos cuentan con una barra debajo de su vida que de ira llenando conforme les golpeemos y una vez llena entraran en un estado de aturdimiento. Sí les hacemos un ataque fuerte en este estado, les haremos una gran cantidad de daño.
Aunque todo esto suene bien, no es ni de lejos la parte más importante del sistema de combate de Another Crab Treasure.
Los caparazones: el corazón del sistema de combate
La verdadera parte interesante del combate, la movilidad y las estrategias que crearemos a lo largo de la aventura viene con los caparazones.

Kril es un cangrejo ermitaño y aunque el Usurero se haya adueñado de nuestro caparazón, seguimos pudiendo meter el cuerpo debajo de cualquier cosa que encontremos en el fondo marino como latas, chapas, corchos y otros tipos de basura.
Cuando nos equipemos un caparazón tendremos acceso a las estadísticas que este nos otorga, que pueden ser más vida para Kril, resistencia o agilidad y lo más importante del caparazón, la salud del caparazón.
La salud del caparazón aparece representada como una barra azul debajo de la vida de Kril. Al ser golpeados por un enemigo, se reducirá un trozo de nuestra vida y si tenemos un caparazón, un trozo de la salud del caparazón.
Sí usamos el botón para bloquear cuando nos vayan a golpear, no perderemos vida de Kril y todo el golpe irá a parar a la salud del caparazón y conforme vayamos mejorando nuestro arsenal podremos obtener la habilidad, por ejemplo, de que nuestro caparazón no reciba daños a su salud sí bloqueas un ataque en el momento justo.
El Caracol Lunar y el poder del Umami
En nuestra aventura, uno de nuestros mejores aliados es el Caracol Lunar, una especie de gurú espiritual que con discursos críticos nos guiará en nuestro viaje por el arrecife.

En primer lugar, podremos usar los caparazones del Caracol Lunar como puntos de control para curarnos, guardar nuestro progreso, reparar nuestro caparazón y más adelante, mejorar nuestras habilidades haciendo uso de los cristales de Umami (una divisa especial) que podremos encontrar en diferentes localizaciones conforme exploremos el arrecife.
El Caracol Lunar también nos desvela uno de los misterios mejores escondidos del arrecife, el poder del Umami. Aunque en la vida real el umami lo definiríamos como un sabor que se inventaron los pijos para venderse a precio de oro su comida de nueva vanguardia, en Another Crab Treasure el Umami es como nuestra magia.

Cuando desbloqueemos el poder de umami aparecerá sobre la vida de Kril representada con varias conchas de color morado. El umami se recarga haciendo daño a los enemigos y se utiliza para activar las habilidades de umami de nuestro caparazón.
Cada tipo de caparazón tiene sus habilidades de umami únicas y es esencial probar varios, ya que quizás aunque las estadísticas de un caparazón no sean las mejores, sus habilidades de umami puede que sí.
Además, hay enemigos que se encuentran corrompidos a un nivel tan elevado que no pueden ser dañados con nuestro tenedor, sino únicamente con las habilidades de Umami.
Un loop jugable desafiante y adictivo

Y con esto tenemos el loop jugable de Another Crab Treasure más o menos resumido: derrotar enemigos, ganar microplásticos, subir de nivel, derrotar a más enemigos, explorar, mejorar nuestras habilidades, encontrar nuevos caparazones, derrotar aún más enemigos y así poco a poco hasta llegar al final del juego.
Parece simple, pero hay que reincidir en que esto es un souls, lo cual significa que tiene su dificultad, así que tienes que ir asimilando las mecánicas y el sistema de combate, poco a poco si no quieres convertirte en parte del fondo marino para siempre.
Un mundo submarino tan bello como contaminado
Visualmente, Another Crab Treasure es una preciosidad a la vez que una crítica a la contaminación de nuestros océanos (como lo es Tides of Tomorrow).

El fondo marino está repleto de vida y construcciones creadas con coral, plantas y mucha luz.
Pero a la vez también se ve llena de construcciones cerdas accidentalmente por el hombre: Redes de pesca, botellas, máquinas, expenderos, altas, chapa y demás residuos crean un paraje que da la sensación de postapocalíptico para nosotros, que aun así atrae la vida marina, con sus riesgos como ya podemos ir viendo a lo largo de la historia.
Conclusión: una aventura humilde que se convierte en heroica
En general Another Crab Treasure es una versión alternativa de una gran historia de un héroe salvador del mundo donde quizás solo queremos recuperar muestra casa, pero conforme avancemos salvaremos algo mucho más importante que nuestra situación de desahucio, el arrecife y toda la vida marina que la necesita para poder existir, lo cual hace a Kril, nuestro protagonista, un verdadero héroe.
Un título enormemente recomendado si te gusta lo más mínimo el género souls y esta alocada premisa.