La nueva IP de Capcom rompe con lo previsible gracias a una idea jugable tan extraña como prometedora
Los videojuegos son predecibles. Hay una serie de mecánicas e ideas en general que tenemos claras a la hora de abordar uno u otro género, pero eso no siempre se cumple pues, en ocasiones, nos encontramos sorpresas e ideas frescas.
Capcom sigue en racha: expectativas con Pragmata.

Desde su anuncio hace 5 años he querido saber lo mínimo de este juego de ciencia ficción desarrollado por Capcom.
La productora de Resident Evil, Monster Hunter y Dragons Dogma lleva una generación para aplaudir. No sólo por los exitos ya lanzados al mercado, sino por los que quedan por llegar.
Uno de estos y, para mí, el más interesante es Pragmata, juego del que he podido disfrutar, al igual que todo el que ha querido, de su demo.
Qué es Pragmata: una premisa sencilla pero diferente.

Pragmata es un juego de acción de ciencia ficción en el que manejamos a Hugh, una persona con un traje especial que se enfrenta a diferentes robots con la ayuda de Diana, la que parece ser una niña androide.
Dentro de una especie de estación espacial, tenemos que solventar una serie de situaciones que se nos plantean, desde combates a puzzles, pasando por plataformeo.
Nuestro personaje salta, planea e incluso se impulsa con un dash, que nos consume energía.
Para avanzar haremos uso de nuestro movimiento además de un sistema de hackeo dinámico en el que la interfaz se superpone mientras apuntamos y lo manejamos con los botones equis, cuadrado, triángulo y círculo (en PlayStation).
Un combate distinto: disparar y pensar a la vez.
Por otra parte el combate es quizás lo más interesante.

Además de utilizar un arsenal clásico, con pistola, escopeta y una especie de inhibidor en área, también haremos uso del sistema de hackeo.
Mientras apuntamos, se activa una cuadrícula que controlamos con los botones ya mencionados. A través de ella, debemos conectar una serie de puntos para dejar al descubierto los puntos débiles de los enemigos.
Este proceso no es opcional, sino indispensable para poder eliminarlos.
El sistema es complicado de explicar y, al comienzo, es raro, pero consigue funcionar y ser mucho más ágil de lo que pudiera parecer en un primer momento.
Al final, la clave es que estamos manejando a dos personajes al mismo tiempo, pero que funcionan como uno solo, pues uno se mueve y dispara mientras que tenemos que gestionar nuestra cordinación para revelar los puntos débiles de los enemigos, lo cual me parece una idea que es oro.
Apartado técnico: Capcom vuelve a cumplir.
A nivel visual y sonoro el RE Engine y el trabajo general de Capcom en sus desarrollos deja con la boca abierta a cualquiera.

Aunque es cierto que el escenario mostrado es pequeño y la demo no dura demasiado, deja entrever que será un más y mejor. Los modelados, efectos y animaciones vuelven a estar en el primer nivel, tal y como la productora nos viene acostumbrando.
La demo de Pragmata, como he mencionado antes, es corta y nos deja ver unos pocos retazos de lo que llegará en el juego final, pero sin desvelarse del todo. Es, para mí, lo que debe ser una demo.
Te dejan manejar al personaje, un escenario pequeño y un jefe simple, para que podamos probar un mero suspiro y así engancharnos sin desvelar todas sus cartas.
Conclusión: una posible joya inesperada.
Quién sabe lo que le depara a nivel comercial, ya que, aunque hablemos de un título de Capcom, no todos venden como muchos creen, pero tampoco es que sean fracasos.
Al final, un título así, con una nueva IP y muchos años de desarrollo no es fácil de preveer.
Pero, con lo que he probado, solo puedo asegurar que se trata de esas joyas que lanza Capcom de vez en cuando y esperemos que se repita.