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¿Vale la pena Final Fantasy X en 2026? Motivos para jugar este clásico de la saga

Análisis de su historia, combate y por qué merece la pena jugarlo en 2026



Final Fantasy X fue uno de los grandes títulos de su época, pero el paso de los años ha diluido parte de su fama. Repasamos su historia, su sistema de combate, el tablero de esferas y sus principales virtudes para descubrir por qué sigue siendo una aventura que merece la pena jugar en 2026.

A veces ocurre que muchas sagas tienen títulos olvidados, ya sea porque son diferentes al resto, porque salieron hace demasiado tiempo o porque existen tantos que no puedes tenerlos a todos en cuenta en simultáneo. Con los años, muchos de estos títulos han sido revalorizados al campo de joya olvidada o machacada por la crítica injustamente. En algunos casos, ocurre lo contrario, y títulos que obtuvieron gran renombre en su momento se dejan por el paso del tiempo hasta que son escasamente recordados.

La saga Final Fantasy, si contamos spin-offs y remakes, cuenta con una cantidad apabullante de títulos; solo en la saga principal ya son 16 y es normal que algunos hayan sido pasados por alto. Todos hemos oído hablar maravillas del Final Fantasy 7, del 15 o el 9, pero quizás no tanto de otros como el 6, el 14 o del que vengo a hablar hoy, Final Fantasy X, un título que dio un pelotazo bastante gordo en su época y que ahora quizás está recuperando algo de esa fama diluida con el tiempo.

La historia de Final Fantasy X: Tidus, Zanarkand y el misterio de Sinh

Final Fantasy X nos lleva a la ciudad de Zanarkand y nos pone a los controles de Tidus, una estrella del deporte que vuelve al mundo loco, Blitzbol (que es una especie de fusión rara entre fútbol y waterpolo en el que se compite en una enorme esfera de agua).

Tidus tiene lo que cualquier deportista famoso ansía tener: dinero a raudales, fans coreando nuestro nombre mientras piden autógrafos, grandes compañeros de equipo, chicas que se derriten con mirarle, pero algo oscuro acechaba desde las sombras, preparado para destruir los sueños y las ilusiones de nuestro protagonista. Una brutal criatura de nombre Sihn ataca Zanarkand y, junto al gran amigo y portentoso guerrero de Tidus, Auron, tenemos que combatir las hordas de monstruos que ahora han empezado a aparecer.

Tras ciertos acontecimientos, Tidus se despierta en otro lugar completamente diferente y comienzan los verdaderos acontecimientos del título. Conforme avancemos, descubriremos que nos encontramos en una especie de dimensión alternativa por culpa de Sihn, una donde Zanarkand fue destruida hace ya 1000 años, donde los símbolos relacionados con el blitzbol se utilizan como parte de rituales religiosos y donde Auron es el guardián de una invocadora, de nombre Yuna.

Un grupo peculiar pero muy unido

Lo de los invocadores nos lo irán explicando un poco a cuentagotas, pero el resumen viene siendo que Sihn forma parte de una especie de ciclo sin fin. Los invocadores son magos que tienen que realizar un peregrinaje por todo el continente recogiendo invocaciones en forma de eones (criaturas de gran poder cuyo origen nos explicarán en la trama). La idea es que si un invocador consigue todos los eones, puede invocar al eón supremo y derrotar a Sihn.

Como al fin y al cabo Tidus está bastante seguro de que derrotar a Sihn es aquello que le devolverá a Zanarkand, nos unimos a Yuna y su peculiar grupo en su peregrinaje. El pintoresco elenco que nos acompañará en esta aventura está compuesto por Yuna, que actuará de maga blanca (curaciones y escudos), además de prestar apoyo invocando los eones (ya llegaré a esto); Wakka, un jugador de blitzbol que será nuestro principal daño a distancia; Lulu, nuestra maga negra (hechizos ofensivos); Khimahri, un miembro de la raza de los ronsos que será nuestro mago blanco (básicamente, un comodín que podremos llevar un poco a nuestro gusto); y Auron (que es nuestro tipo fuerte con espada grande y poco más).

Cada personaje tiene sus estadísticas, habilidades y utilidades en el combate, lo cual nos invitará a estar constantemente ajustando estrategias y sacándole el potencial a cada uno de nuestros turnos. Así que, ¿por qué no hablamos del combate directamente?

El sistema de combate de Final Fantasy X

Voy a hablar del combate como si nadie aquí ha jugado a un RPG o JRPG por turnos en su vida. Al entrar en combate, se situarán nuestros aliados en un lado de la pantalla y los enemigos enfrente. Dependiendo de la velocidad de los personajes, se determinará el orden de turnos que podremos consultar en la parte derecha de la pantalla.

En cada uno de los turnos de los aliados podremos usar un ataque básico con su arma equipada o, dependiendo de las habilidades que tenga aprendidas, hacer uso de técnicas, magia negra o magia blanca, además de usar objetos. Una cosa que tiene interesante es que podremos cambiar el equipamiento tanto ofensivo como defensivo de nuestros aliados en su turno sin perder la oportunidad de atacar, lo cual está bien para enfrentarnos a enemigos que tengan resistencias concretas o metan problemas de estado molestos.

Otra cosa que podremos hacer en cada turno y que es altamente recomendable es cambiar de personaje, el cual actuará inmediatamente después de hacer el cambio. Esto es crucial porque los enemigos cuentan con fortalezas y debilidades que tendremos que explotar a nuestro beneficio.

Versatilidad y adaptabilidad

Por ejemplo, Tidus es bueno para matar a enemigos rápidos pero débiles, mientras que Auron, que falla mucho al intentar golpear a estos objetivos, es sobresaliente para masacrar oponentes más lentos pero con alto índice de armadura. Una vez vayamos aprendiendo dónde van mejor cada uno de los protagonistas, los combates se convertirán en un baile donde estaremos cambiando constantemente para sacarle el jugo al máximo a nuestras habilidades.

Mientras vayan transcurriendo los combates, cargaremos una barra debajo de las estadísticas base de nuestros personajes llamada el Turbo. El turbo son habilidades extremadamente potentes que solo podremos usar con la barra de turbo completamente llena, pero que, sobre todo en etapas iniciales de la partida, acabarán los combates de forma mucho más rápida. En todo el sistema de combate solo queda mencionar una particularidad más: los eones.

Los eones: una pieza clave del combate

Al final, la característica es que los eones que Yuna trae consigo, entre sus habilidades, tiene títulos; son poderosos entes mágicos protectores que mueven el argumento de Final Fantasy X. Al tocar un eón, todos los demás personajes desaparecen del combate y controlaremos el eón en cuestión (por ejemplo, Valefor, que es el primer eón que nos darán).

Los eones tienen título con su propia barra de vida, PM y habilidades, pero al controlar a estos personajes, que reviven con un ps después de tiempo si mueren, los eones mueren si son derrotados en combate y tienes que volver a una esfera de guardado para recuperarlos.

Los eones añaden mucho juego al combate, ya que cuentas con invocaciones poderosas pero limitadas, con las que puedes hacer grandes cantidades de daño, bloquear ataques poderosos o hacer uso de magias inaccesibles para tus protagonistas en ese instante, pero enganchando por aquí, ¿cómo conseguimos nuevas habilidades?

El tablero de esferas: cómo mejorar a los personajes

Final Fantasy X es un poquito raro en cuanto al sistema de experiencia convencional de un RPG se refiere. Estamos acostumbrados a que al ganar un combate obtengamos experiencia y con esa experiencia subamos de nivel, que nos da estadísticas adicionales y, en determinados niveles, nuevas habilidades y técnicas de combate para usar, pero en realidad, Final Fantasy X no usa niveles.

El sistema es un poco confuso al principio, pero una vez le tomas el truco, es una maravilla. Al derrotar enemigos, consigues puntos de habilidad; al llegar al límite de cada personaje, obtienes un punto de desplazamiento. Estos puntos son usados en el conocido tablero de esferas.

El tablero de esferas es como un tablero de juego de mesa gigante; cada personaje comienza en un punto del tablero y se mueve a través de él usando los puntos de desplazamiento que obtiene en el combate. A lo largo de las casillas encontrará múltiples huecos donde se pueden colocar esferas.

Las esferas son objetos consumibles que se obtienen de forma aleatoria al derrotar enemigos o usando habilidades y objetos especiales. Si después de desplazarnos nos encontramos a una casilla de distancia o menos de un hueco de esfera, podemos colocar una esfera correspondiente al huevo y ganar nuevas estadísticas. Por ejemplo, las esferas de vigor se pueden usar para rellenar huecos que otorgan vida, fuerza o defensa física, mientras que las esferas de magia suben PM, poder mágico o defensa mágica.

Personalización y estrategias para sacar partido al tablero de esferas

El tablero de esferas, sobre todo si usas el modo experto, te permite personalizar tus personajes a tu antojo, y nada te impide, por ejemplo, llevar a Lulu por el camino de Auron y hacerla una atacante física o a Kihmari por el de Yuna y hacerlo un mago blanco.

Lo importante de todo el asunto es que hay que tener en cuenta que todas las estadísticas en este juego se obtienen de lo que consigas del tablero o del equipamiento; farmear más no te va a dar más nivel para ser más poderoso, sino que te va a dar mejores capacidades para explorar el tablero y, quizás, mejorar una estrategia.

Sí es verdad que es obvio que está bien avanzar en el tablero de Lulu para cambiar Piro por Piro +, pero a veces algo tan sencillo como subir algo de defensa física o mágica antes de un combate importante, o equiparte un objeto que resista a ciertos efectos alterados, puede ser tan o más útil.

Duración, dificultad y principales virtudes de Final Fantasy X

En general, Final Fantasy X presenta muchas grandes ideas que te dejarán bastante enganchado, desde una historia interesante llena de personajes carismáticos, a una gran cantidad de enemigos con diseños y técnicas de combate únicas, pasando por un sistema de mejora de personajes novedoso y personalizable.

Y además, no es extremadamente largo; es verdad que si quieres ir a por el 100% del título, se puede alargar de sobremanera, pero si vas a más o menos tiro hecho (tampoco puedes correr mucho porque si no los jefes te van a dar para el pelo), son alrededor de 30 horitas muy bien llevadas.

Es verdad que, dependiendo de cómo te montes el equipo, algunas peleas más tirando hacia el final del juego pueden ser algo muro, pero el juego cuenta con un sistema de ayudas como un modo potenciado donde tus personajes cargan máximo sus PS, PM y turbo en cada turno, la capacidad de darte dinero infinito o desbloquear todas las habilidades de todos los personajes, que facilita mucho peleas que a muchos (como a mí) podrían haber guiado al abandono.

¿Merece la pena jugar a Final Fantasy X en 2026?

Volviendo nuevamente a, ¿cómo no?, la pregunta inicial: ¿Vale la pena jugar Final Fantasy X en 2026? Sí, totalmente sí, es un juego que, aunque tiene sus cosas arrastradas de la época de PS2 (sobre todo en cuanto al movimiento de cámara y dificultad en algunas secciones se refiere), se siente bastante bien y para nada anticuado, con unas cinemáticas y animaciones que siguen siendo espectaculares aún hoy día.

Recomiendo este título no solo a los que ya son fans de la saga Final y aún no lo han probado, sino a cualquier persona que esté interesada en entrar en la saga, como lo fui yo, y pueda ver más o menos lo que es la experiencia de un Final Fantasy no retro, pero tampoco moderno.

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