Call of the Elder Gods supone el regreso de Out of the Blue al universo de Call of the Sea con una nueva historia repleta de enigmas, sociedades secretas y referencias lovecraftianas. El estudio español vuelve a demostrar su talento para combinar narrativa y puzles en una aventura que invita a la reflexión y al descubrimiento constante.
Call of the Elder Gods continúa años después de los hechos de Call of the Sea.Out of the Blue y su consolidación como referente del género narrativo
A lo largo de estos años he cogido algo más de gusto a los juegos de puzles, así como a los puramente narrativos. La forma que tienen ciertos juegos, los buenos, de articular los puzles en torno a la historia y viceversa me ha enseñado, no solo a jugar de una forma más pausada y comedida, sino a disfrutar de la experiencia de forma más reflexiva.
Out of the blue, desde el lanzamiento de Call of the Sea en 2020 en exclusiva para Xbox —aunque ya se encuentra disponible en toda las plataformas—, pasando por American Arcadia en 2023, ya demostró el increíble potencial que tenían.
Sus historias, el carisma de sus personajes y ciertas particularidades de sus puzzles los hacen increíblemente interesantes dentro del medio. El hueco que se ha hecho el estudio español en la industria vuelve a destacar con su último juego: Call of the elder gods.
Los escenarios con puzle son más amplios y complejos que en la primera entrega.Una historia de misterio, arqueología y horror lovecraftiano
Call of the elder gods es un juego narrativo con puzles, misterios lovecraftianos y sociedades secretas que sigue la estela e historia de Call of the Sea.
Tras los acontecimientos del primer juego, nos ponemos en la piel de Evangeline Drayton —una joven estudiante de arqueología que está teniendo sueños sobre una antigua civilización— y Harry Everhart —un profesor hundido y desmotivado que deberá enfrentarse a sus mayores miedos—.
Sus caminos, por azares del destino acaban entrelazados en una aventura que les ayudará a desentrañar uno de los misterios del mundo y la identidad de “El arquitecto”, personaje que no cesa de aparecer en los sueños de Evangeline.
Los escenarios y efectos ambientales cuentan con un mucho detalle.Exploración y variedad de escenarios
El desarrollo del título se asemeja mucho a la anterior entrega en cuanto a su apartado jugable, pero la historia, a diferencia de Call of the Sea que se ubicaba en una sola isla, este se desarrolla en diversos lugar, mostrando las capacidades del estudio para crear diferentes entornos —todos ellos hermosos— y una mayor variedad respecto al anterior.
En cierta forma podríamos ver que los puzles funcionan como muros que hay que sortear para que la historia continúe, pero no por ello tienen menos importancia.
Al igual que sucede en el resto de los juegos desarrollados por la compañía, estos rompecabezas se encuentran perfectamente integrados en el entorno así como en la propia narrativa, sintiendo que, realmente, forma parte de ese mundo.
Esta plasticidad que se siente en cada puzzle no hace sino acrecentar el interés por descubrir su resolución a través de diferentes notas, reflexiones de los personajes, murales o la simple intuición.
Muchos puzles, al igual que en la primera entrega, se basan en conceptos lingüísticos. En el descubrimiento de cómo funciona el lenguaje de está antigua civilización para resolver los obstáculos.
Entre sueños y realidad, la delgada línea que los separa se va haciendo más difusa.Apartado visual: una dirección artística con identidad propia
A nivel visual si bien no llega a destacar en lo técnico, en lo artístico si logra un apartado muy atractivo.
El estilo de dibujo, ya utilizado en otras ocasiones, que parece marcar la estética propia del estudio sigue funcionando a la perfección.
La adición de varios personajes, que si es una novedad respecto a la primera entrega, funciona bien para crear una trama más compleja y orgánica, pero no terminan de estar tan bien implementados como gustaría.
No es que estén mal hechos ni cuenten con animaciones pobres, sino que, viendo el global, es el apartado que menos destaca del juego. Los escenarios y efectos son una delicia, pero los modelados de los personajes no parecen estar al mismo nivel.

Banda sonora y ambientación sonora
En cuanto a lo sonoro, mientras que en cuestión de efectos de sonido cumple su cometido, en la banda sonora vuelve a contar con el trabajo de Eduardo de la Iglesia —anteriormente en Call of the Sea, Escape from Arcadia y Gylt, entre otros—.
El ambiente de misterio y aventuras con una estética canónicamente cinematográfica acompañan la aventura y cada descubrimiento que realizamos, teniendo algunas piezas que querrás sentarte a escuchar mientras disfrutas de la escena.
El diario nos ayuda a resolver los misterios apuntando todo lo que vamos descubriendo de interés.Conclusión: una aventura imprescindible para los amantes de los misterios
Call of the Elder Gods es un título sencillo, sin grandes pretenciones más allá de ofrecer una historia y personajes interesantes y plantear puzzles que, en más de una ocasión, nos dejarán dándole vueltas a la cabeza.
En este juego el uso de papel y lápiz —o un documento de texto— es algo casi indispensable para sortear ciertos momentos. Aunque el diario facilita la experiencia, hay momentos en los que cuesta ordenar las ideas y un cambio de perspectiva siempre es bien recibida.
Si os gustan las aventuras, la ambientación lovecraftiana y esos juegos que os hacen pensar en los misterios que plantean, Call of the Elder Gods es vuestro juego.